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jueves, 22 de julio de 2010

Preferir farsante antes que amor

Pero ahora estoy feliz. Feliz, murmuré y traté de concentrarme en esa palabra. Pero es una de las palabras que, como Amor, nunca pude entender del todo. Casi todas las personas que trabajan con palabras tienen poca fe en ellas y yo no soy ninguna excepción, en especial con las importantes como Feliz y Amor y Honesto y Fuerte. Son demasiado elusivas y demasiado relativas cuando se las compara con otras más triviales como Punk y Vulgar y Farsante. Yo me siento cómodo con estas últimas, precisamente porque son endebles y fáciles de entender, pero las grandes son difíciles y hace falta ser sacerdote o tonto para emplearlas con alguna dosis de confianza.

"Días de Ron", Hunter S. Thompson

sábado, 1 de mayo de 2010

Ideología paralizante

“De a poco se irán dando cuenta que han caído en una trampa. El diversionismo ideológico se servirá en el desayuno, tenderá sus dulces emboscadas, ofertará sus halagos en la feria. Las diferencias comenzarán a llamarse actividades contra la dirección, el paso siguiente consistirá en llamarlas actividades contra el partido. La desesperación cerrará su círculo; hija de la impotencia engendrará la intolerancia, la persecución. Caminarán su calle sin salida, repetirán los mismos pasos, las palabras heladas, las sentencias. Encontrarán al enemigo en el espejo. Quemarán su bruja a medianoche y no podrán dormir”.

"Los Compañeros", Rolo Diez

viernes, 16 de abril de 2010

Belleza predominante

"Es viernes, el tercer viernes del mes, pero no importa, ni fijo la atención en ello.
Sólo que necesariamente me perturbo porque no encuentro a quien debía esperarme, corta mi trayecto y me atrapa un insistidor, huyo de otro notorio adhesivo, tropiezo con gente cubierta de púas, trepo a un ómnibus que me aleje y es una mortífera caldera o cámara de gas, busco al aire de la plaza y luego fresca de la fuente, pero ahí, desde un banco, me asedian los despojos lamentables de una mujer.
Me enderezo, busco la belleza. Hay, está, circula. Casi abunda. Los cuerpos esbeltos, las cabezas en alto de la juventud, un rostro, unos ojos, los colores que descienden del aire a las personas, una frente adulta, una fina mano en vuelo… surgen, pasan… se pierden en el torrente de la fealdad humana.
Hay días así".


"Los suicidas", Antonio Di Benedetto

martes, 6 de abril de 2010

¿Para qué sirve la utopía?

"Ella (la utopía) está en el horizonte. Me acerco dos pasos y ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos, y el horizonte se desplaza diez pasos más allá. A pesar de que camine, no la alcanzaré nunca. ¿Para qué sirve la utopía? Sirve para esto: para caminar. La utopía sirve para caminar, pero hay otra utopía que es la del poder negativo que nos querría hacer vivir sin caminar, quizás se deba decir que dejaremos de morir y reanudaremos con fuerza el camino cuando renunciemos al poder".

-Eduardo Galeano-